Selección de vinos de Canarias

Un potente patrimonio vinícola

En la actualidad hay alrededor de 80 variedades de vides y unas 2000 variedades de uva. Todas ellas resistieron a la conocida plaga de filoxera. Algunas de estas variedades son únicas en el mundo. Las más repartidas por las islas son Vijariego Negro, Baboso Negro, Listán Blanco, Litán Negro, Gual, Malvasía, Moscatel, Tintilla, Negramoll, Vijariego Blanco, Verdello y Marmajuelo. El resultado son vinos de diferentes tipos como blanco, rosado, tinto, vinos de licor, espumosos de calidad, vinos de aguja gasificado, vino de uvas sobremaduros.

Los viñedos abarcan más de 7.000 hectáreas a lo largo del archipiélago canario. Las vides suponen un 17.3% de la superficie cultivada con una media de edad de sus viñedos de 70 años. Es el segundo cultivo más importante después del plátano y el cuarto producto más exportado. 

Su viticultura destaca por la tradición de cultivo y elaboración de sus vinos. En Lanzarote se lleva a cabo el cultivo en hoyo, en otras zonas, en espalderas, En el sur de Tenerife y en Icoden, los parrales. En el Valle de la Orotava y Taraconte-Acentejo se realiza el cultivo de rastras. 

En Canarias predominan los suelos volcánicos. En Tenerife norte, por ejemplo, son suelos de ceniza y de rocas volcánicas con cierta proporción de arcilla. En el sur de Tenerife suelen ser suelos más arcillosos en las zonas elevadas y arenosos volcánicos en las de medianía. En Lanzarote, en cambio, son suelos volcánicos diferenciados y se encuentran sobre antiguas formaciones basálticas. De igual forma son en La Palma, de suelo volcánico y abundantes guijarros en Hoyo de Mazo o de ceniza volcánica en Fuencaliente.

Distinciones recientes

Este año, en el XVIII Concurso Internacional de Vinos que organiza la Unión Española de Catadores (UEC) avalado por la Organización Internacional de la Viña y el Vino (OIV) y el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medioambiente, los vinos canarios obtuvieron un reconocimiento muy importante: 9 de ellos fueron galardonados con el Bacchus de Oro. 

Entre los vinos que fueron premiados se encuentra el Trestamento Dry (D.O. Abona), De Yanes Baboso Negro (D.O. Islas Canarias), Elysar Baboso (D.O. El Hierro), Gran Salmos Dulce (D.O. El Hierro), El Grifo Moscatel de Ana (D.O. Lanzarote), Jable (D.O. Taraconte-Acentejo) y Calius Afrutado (D.O. Valle de Güímar). Otros ocho vinos fueron reconocidos con el Bacchus de Plata. Ya el año pasado, fuero 23 vinos canarios los galardonados: nueve Bacchus de Oro y 14 de Plata. 

Historia del vino de las Islas canarias

Tenemos que remontarnos al siglo XV para hablar de la historia del vino en las Islas Canarias. Se dice que la primera viña que se plantó en Tenerife fue en el año 1497 por Fernando de Castro. Años más tarde, en el 1526, John Hill haría lo propio en la isla de El Hierro. 

No es hasta principios del siglo XVI cuando se comienza a comercializar los vinos canarios fuera de las islas debido al descenso en el cultivo de la caña de azúcar, a la excelente calidad del vino dulce de Malvasía y por la estratégica situación geográfica de la isla. Durante estos años crecen las exportaciones de vino canario a Madeira, Jerez e Inglaterra. Especialmente de los vinos elaborados con la variedad de uva Malvasía que adquieren mucha popularidad entre las familias reales, burgueses y nobles europeos y latinoamericanos. Por aquel entonces se consideraba un producto de lujo. 

Hasta en la literatura de la época se mencionan las fantásticas cualidades de los vinos canarios. El mismo Shakespeare habla de estos en sus escritos. Incluso Daniel Defoe o el propio Góngora. 

En el año 1706, la erupción del Teide hace que, el puerto de Garachico, de donde partía la mayor parte de los vinos canarios, quede sepultado. A esta catástrofe se le suma a su vez, las diferentes plagas que devastaron muchas viñas de las islas. Otro de los factores que influyeron en este descenso fue la popularización del vino de Oporto o el Madeira y países como Inglaterra entran en conflicto con el mercado vinícola.

Ya en el año 1985 se crea la primera Denominación de Origen en Canarias, Taraconte-Acentejo para aumentar la calidad del vino y para la regularización de la producción. Más tarde, en 1994 se crea la D.O. La Palma y sucesivamente otras como Valle de la Orotava, El Hierro, Lanzarote, Abona, Valle de Güímar, Ycoden Daute Isora, Gran Canaria y La Gomera. Todas ellas dentro del marco de la Denominación de Origen Común que es Islas Canarias.

Descúbrelos

Los vinos canarios son vinos únicos, con historia, cultura, ciencia y arte. Su prestigio y reconocimiento son adeudados y renacen finalmente. ¡Lo celebramos aquí!

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