Denominación de origen Ribera del Duero

La Denominación de Origen Ribera del Duero es, por excelencia, la milla de oro del vino español. Con una historia de más de 2.500 años, los bodegueros de la zona se han ido adaptando a los tiempos y han ido introduciendo las tecnologías más modernas para la elaboración del vino. Actualmente hay unas 311 bodegas en toda la cuenca del Duero que abarca las provincias de Burgos, Soria, Segovia y Valladolid. 

Su variedad principal de uva es la Tempranillo, también conocida como Tinta del País. Los vinos de esta tierra se caracterizan por sus sabores potentes, corpulentos y llenos de matices. El vino de la Ribera del Duero contiene el equilibrio ideal entre la uva y la crianza en barrica. Sus vinos son muy aromáticos y afrutados, con un color rojo llamativo en su juventud. Con su evolución se convierte en un vino más suave, aterciopelado y con grandes sensaciones olfativas.

El vino tinto como protagonista

Generalmente, en la D.O. Ribera del Duero, los vinos más populares son los tintos, pero también podemos encontrar vinos rosados. Hay cuatro tipos de vino: joven, crianza, reserva y gran reserva. El vino tinto joven tiene un aroma afrutado, una equilibrada acidez y una pluralidad de sabores. El vino de crianza se caracteriza por su esencia frutal y por su aterciopelado paso por la boca. Los vinos de reserva y gran reserva se atesoran durante 12 y 36 meses respectivamente, lo que proporciona un toque de elegancia e intensidad al vino. 

La producción de vino en la Ribera del Duero ha crecido tanto en los últimos años que hoy en día ya se están empezando a elaborar vinos blancos bajo esta Denominación de Origen. Aunque todavía son pocas las bodegas que han empezado a producir este tipo de vino, es un aliciente para el mercado vinícola del país y de la zona.


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